Este
territorio estuvo habitado muchos años antes del descubirimiento
por razas aguerridas de orígen de los caribes y fueron
llamados por los Españoles "Los pijaos".
El
14 de Octubre de 1550 el Capitan Español Andres Lopez
de Galarza fundó una ciudad con el nombre de Villa de
San Bonifacio de Ibagué, en una meseta rodeada por los
rios en la vertiene oriental de la cordillera central, en donde
actualemente se encuentra el municipio de CajaMarca, pero en
razón al continuo asedio de la tribu de los Pijaos, se
vio obligado a trasladarla de lugar que hoy ocupa.
Antigua
Calle del Comercio La iglesia Catedral actual ocupa el mismo
lugar en que se construyó en 1551 la capilla de murrapo
y tapia pisada, en donde los conquistadores celebraron la primera
misa, en capilla.
En
1551 dicha iglesia, sufrió en dos ocasiones su destrucción
por un rayo y luego por un terremoto. Ya en el año de
1800 se reconstruyó y ha tenido varias reformas hasta
la de hoy, que es orgullo de la ciudad y la Catedral Metropolitana
del Tolima.
En
1733 don Jacinto de Buenaventura, en la esquina siguiente a
la casa parroquial construyó las primeras casas con techo
de teja y de barro, y en 1603 tres casas amplias con grandes
solares y tapias donde en muchas veces se refugiaron los habitantes
para defenderse de los Pijaos.
En
1750 se construyó la casa para el cabildo y la cárcel
de dos plantas, con pisos entablados y allí funcionaba
también la Alcaldía. Allí se edificó
nuevamente lo que llamamos el Edificio Nacional donde funcionó
el correo y las oficinas de la Contraloría Nacional,
en donde se pagan impuestos nacionales y se entregan las declaraciones
de renta. Allí fue donde se convocó el Congreso
de las provincias unidas de la Nueva Granada presidido por Camilo
Torres, denominado "el verbo de la revolución".
En
el año de 1854 sirvió de despacho al presidente
José de Obaldía y varios ministros.
En
el año de 1722 se terminó el convento de los Dominicos,
y en 1822 funcionó allí el colegio de San Simón,
en donde hoy está edificado el Banco de la República
que fuera fundado por el general Francisco de Paula Santander
en 1822.
El famoso palo de mango que aún existe, sembrado en 1861.
En el lugar donde hoy funciona el despacho parroquial de la
Catedral, esquina de la Plaza de Bolívar era la casa
de Arcos. Allí se alojó nuestro libertador Simón
Bolívar. En la calle 10, hoy Seapto, que era propiedad
de la familia Torres Barreto y denominada la calle Real de la
ciudad, nació el coronel José María Vega,
héroe de la independencia.
Existieron
en la ciudad dos hermitas, la de Santa Lucía situada
en la calle Séptima con carrera Segunda, para cuyo sostenimiento
los indios yacones y ambalaes cedieron gratuitamente sus terrenos,
situados abajo de El Salado, cerca al Hato de Chucuní,
que tenía una hermosa capilla privada donde celebraron
sus bodas matrimoniales con gran solemnidad las familias de
los Rengifo, los Varón y los Ramírez.
Hubo
en la ciudad otra hermita, robándose sus campanas y otros
enseres, fue destruida por los Pijaos en 1592. Mercado en toldos
en la Plaza de Bolivar en 1901 En la Plaza de Bolívar
existió la construcción de un gran edificio, propiedad
de la curia en donde se instaló el seminario San Joaquín
y donde funcionó el colegio de la familia Maz, donde
se educaron la mayoría de los niños de la época.
El
primer comentario, propiedad de la curia, funcionó en
el lugar donde hoy está situada la Clínica Tolima.
Cuando se trasladó al lugar que hoy ocupan las instalaciones
de la Policía Nacional, se construyó el hospital
San Rafael.